Inspector revisando contenedores industriales con señalización de residuos peligrosos en zona exterior

Cómo saber si los residuos de tu empresa son peligrosos o no peligrosos

Uno de los errores más frecuentes en la gestión de residuos empresariales es la clasificación incorrecta: mezclar residuos peligrosos con no peligrosos, asignarles el código LER equivocado o asumir que un residuo es inofensivo sin haberlo verificado. Estas confusiones no solo generan problemas ambientales, sino que pueden acarrear sanciones muy significativas.

La Ley 7/2022 de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular establece con precisión qué hace que un residuo sea considerado peligroso y cómo debe gestionarse en consecuencia. Conocer esta distinción es el primer paso para cumplir con la normativa y proteger tanto a tu empresa como al entorno.

¿Qué diferencia a un residuo peligroso de uno no peligroso?

La diferencia fundamental no reside en el aspecto físico del residuo ni en su cantidad, sino en sus propiedades intrínsecas. Un residuo es considerado peligroso cuando presenta una o más de las características de peligrosidad definidas en el Anexo III de la Ley 7/2022, que a su vez recoge las establecidas en el Reglamento europeo 1357/2014.

Estas características se identifican con los códigos HP1 a HP15:

CódigoCaracterísticaEjemplos
HP1ExplosivoResiduos de pirotecnia, mezclas oxidantes inestables
HP2ComburentePeróxidos orgánicos, nitratos en concentración elevada
HP3InflamableDisolventes, barnices, combustibles residuales
HP4IrritanteÁcidos o bases diluidos, ciertos detergentes industriales
HP5Tóxico específicoResiduos con metales pesados (plomo, cadmio, mercurio)
HP6Tóxico agudoPesticidas, cianuros, residuos de laboratorio
HP7CarcinógenoAmianto, benceno, ciertos aceites minerales
HP8CorrosivoÁcidos concentrados, bases fuertes, decapantes
HP9InfecciosoResiduos sanitarios con agentes patógenos
HP10Tóxico para reproducciónDisolventes clorados, ciertos plásticos en combustión
HP11MutágenoResiduos con sustancias genotóxicas
HP12Libera gases tóxicosResiduos que reaccionan con agua o ácidos
HP13SensibilizanteResinas epoxi, isocianatos
HP14EcotóxicoAceites con PCB, biocidas, fungicidas
HP15Residuo capaz de producir otra sustancia peligrosa tras su eliminaciónResiduos que generan lixiviados tóxicos

Importante: Basta con que un residuo presente una sola de estas características para ser clasificado como peligroso, independientemente de su cantidad o apariencia.

¿Qué son los residuos no peligrosos?

Un residuo no peligroso es, por definición, aquel que no presenta ninguna de las características HP anteriores. Esto no significa que su gestión sea libre o que puedan eliminarse de cualquier manera, sino que las exigencias legales asociadas son menos estrictas que para los peligrosos.

Ejemplos habituales en el entorno empresarial:

  • Papel, cartón y envases de cartón limpios
  • Plásticos no contaminados
  • Madera sin tratamientos peligrosos
  • Chatarra y metales ferrosos y no ferrosos sin contaminación
  • Vidrio de uso industrial no contaminado
  • Residuos orgánicos de comedores y cafeterías
  • Neumáticos fuera de uso (NFU)
  • Escombros limpios de obras (sin amianto ni materiales peligrosos)

Atención: Un residuo que en origen es no peligroso puede convertirse en peligroso si entra en contacto con sustancias peligrosas. Un trapo limpio es no peligroso; ese mismo trapo impregnado de disolvente es peligroso. La contaminación cambia la clasificación.

El papel clave del código LER en la clasificación

La Lista Europea de Residuos (LER), recogida en la Decisión 2000/532/CE y transpuesta en España mediante la Orden MAM/304/2002, es el sistema de codificación oficial para identificar los residuos. Cada residuo tiene asignado un código de seis dígitos que determina su naturaleza y, en muchos casos, su peligrosidad.

La estructura del código LER funciona así:

  • Los dos primeros dígitos identifican el capítulo (sector o proceso de origen)
  • Los dos siguientes identifican el subcapítulo (tipo de proceso o material)
  • Los dos últimos identifican el residuo concreto

Los residuos peligrosos se identifican en la lista LER con un asterisco (*) al final del código. Por ejemplo:

Código LERDescripción¿Peligroso?
13 02 05*Aceites minerales no clorados de motor, transmisión y lubricación
13 02 08*Otros aceites de motor, transmisión y lubricación
15 01 01Envases de papel y cartónNo
15 01 10*Envases que contienen restos de sustancias peligrosas
17 01 01Hormigón (RCD limpio)No
20 01 21*Tubos fluorescentes y otros residuos de mercurio

Regla práctica: Si el código LER de tu residuo termina en asterisco, es peligroso y debes gestionarlo como tal, con independencia de lo que visualmente parezca.

Casos frecuentes de clasificación incorrecta en empresas

Estos son algunos de los errores de clasificación más habituales que detectamos en empresas de distintos sectores:

Aceites de cocina vs. aceites industriales Los aceites vegetales usados en hostelería (código 20 01 25) son residuos no peligrosos. Sin embargo, los aceites minerales usados de maquinaria (13 02 05*) son peligrosos. Confundirlos es un error frecuente en empresas con actividad mixta.

Envases: limpios vs. contaminados Un bidón de plástico vacío y limpio puede ser residuo no peligroso (15 01 02). Ese mismo bidón con restos de producto químico peligroso pasa a ser residuo peligroso (15 01 10*). El criterio no es el material del envase, sino su contenido previo.

Equipos electrónicos: funcionales vs. fuera de uso Un ordenador en funcionamiento no es un residuo. Cuando se da de baja, se convierte en RAEE, que puede contener componentes peligrosos (plomo en soldaduras, mercurio en pantallas, etc.) y debe gestionarse específicamente.

Residuos de obras: mezclados vs. separados Los escombros limpios de hormigón o ladrillo sin contaminación son RCD no peligrosos. Si en la misma obra se genera amianto, pinturas con plomo o materiales de aislamiento con fibras peligrosas, estos deben separarse y gestionarse como peligrosos.

Cubo de basura con trapos sucios de grasa y recipientes con aceite usado en el suelo de un taller mecánico industrial.

Proceso para clasificar correctamente los residuos de tu empresa

Seguir un proceso estructurado de clasificación evita errores y garantiza el cumplimiento legal. Estos son los pasos recomendados:

1. Identifica el proceso que genera el residuo El origen del residuo (qué actividad lo produce) es el punto de partida para encontrar el capítulo LER correcto.

2. Consulta la lista LER Busca el código que mejor describe tu residuo. Si el código aparece con asterisco, el residuo es peligroso por defecto. Si existe una entrada con y sin asterisco para el mismo material, deberás evaluar si presenta características HP.

3. Evalúa las características de peligrosidad Si la lista LER no lo determina directamente, analiza las propiedades del residuo (ficha de datos de seguridad del producto original, composición química, etc.) para verificar si cumple algún criterio HP.

4. Documenta la clasificación Registra el código LER asignado y el criterio utilizado para la clasificación. Esta información debe figurar en el Libro de Registro de Residuos y en los documentos de seguimiento.

5. Revisa periódicamente Los procesos productivos cambian, y con ellos los residuos generados. Revisa la clasificación al menos una vez al año o cuando se introduzcan cambios en los materiales o procesos de tu empresa.

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Preguntas frecuentes sobre los residuos peligrosos y no peligrosos

¿Puedo mezclar residuos peligrosos y no peligrosos para reducir costes de gestión?

No. La mezcla de residuos peligrosos con no peligrosos está expresamente prohibida por la Ley 7/2022. Hacerlo convierte la totalidad del residuo mezclado en peligroso, lo que no solo no reduce costes, sino que los incrementa notablemente. Además, constituye una infracción grave sancionable con multas de hasta 300.000 euros.

¿Qué ocurre si clasifico incorrectamente un residuo peligroso como no peligroso?

La clasificación incorrecta puede derivar en infracciones graves o muy graves según la Ley 7/2022, con sanciones económicas elevadas. Además, si el residuo mal clasificado causa un daño ambiental, la empresa puede enfrentarse a responsabilidad civil e incluso penal. La administración no admite el desconocimiento como eximente.

¿Quién es responsable de clasificar correctamente los residuos: la empresa o el gestor?

La responsabilidad de clasificar correctamente los residuos recae sobre el productor, es decir, la empresa que los genera. El gestor autorizado puede orientar y asesorar, pero la clasificación y la declaración son obligaciones del productor. Es por eso que contar con asesoramiento técnico especializado desde el origen es fundamental.

¿Con qué frecuencia debo revisar la clasificación de los residuos de mi empresa?

La normativa no establece una frecuencia concreta, pero se recomienda revisar la clasificación al menos una vez al año y siempre que se produzcan cambios en los procesos productivos, en las materias primas utilizadas o en la normativa aplicable. Un cambio de proveedor de materia prima, por ejemplo, puede alterar la composición de los residuos generados y modificar su clasificación.

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